La notable suba vertical del superávit comercial tapó todo

En un día donde el foco estuvo otra vez en el Congreso y en las protestas en un día de paro general, por la reforma laboral, el mercado argentino miró sorprendido hacia otra parte. El Indec anunció que en enero Milei logró el 27° mes consecutivo con superávit comercial, con una mejora notable en enero de este año contra enero del año pasado. Con esto, los dólares bajan más, los bonos siguen sin interesar, el riesgo sigue sostenido. Pero la Bolsa logró un buen repunte, con suba en bloque para las ADR en NY.
FINANZAS20/02/2026
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Con Javier Milei reunido con Donald Trump por el Consejo de la Paz, mientras EE.UU. aplica protección y logra crecimiento sostenido en el empleo (expulsando migrantes), con el menor subsidio por desempleo desde noviembre (cayeron en 23.000 casos, hasta 206.000, cuando se esperaban 225.000), la Argentina -con una economía abriéndose- enfrenta cierre de empresas, pérdida de empleos y un paro nacional del 95% de los gremios, en un día que tuvo muchísima tensión en torno al Congreso por el debate en Diputados de la primera reforma laboral que probablemente se apruebe desde que volvió la democracia con Raúl Alfonsín en 1983.

Milei fue nombrado por Donald Trump en Washington, en el marco del Instituto de la Paz, junto con la mención de líderes controvertidos como el húngaro Viktor Orbán. Este acontecimiento ocurre en un mundo que se puso patas para arriba. Desde hacía años en casi todas partes se promovía la apertura de la economía y la competencia. Pero ahora que China se convirtió en una máquina de producir con precios insólitos, buena parte de las naciones se protegen con aranceles o cupos. Al tiempo que Milei sigue defendiendo el camino marcado en las últimas décadas: abrirse y competir.

Y, más allá del difícil momento de la reforma laboral y de un paro gremial generalizado, la gran novedad del día fue ciertamente positiva, ya que el Indec informó que se acaba de completar el 27° mes consecutivo, todos con Milei a cargo de la Casa Rosada, con superávit comercial, luego de atravesar durante el último año de los Fernández y Massa en un fuerte rojo del comercio exterior, con inflación creciente y con un fracaso económico que llevó a que Milei triunfara solo, casi sin estructura, en la elección de octubre-noviembre de 2023.


Según el Indec, en enero hubo exportaciones por US$ 7.057 M e importaciones por US$ 5.070 M, en buena medida sostenidas por la cosecha fina récord, por lo que la balanza comercial abrió el 2026 de la mejor manera: con un superávit de US$ 1.987 M, inesperadamente 1300% más alto que los apenas US$ 142 M de superávit que hubo en enero de 2025. 

Y, considerando que la cosecha gruesa también apunta a convertirse en récord, es altamente probable que Argentina tenga por negocios externos una gran entrada de divisas, por lo que parece empezar a cumplirse el pronóstico que hizo el propio Milei, quién anticipó que "vamos a tener dólares hasta las orejas".

Esta situación determinó, en un día de paro, pero sin mucho impacto en la actividad de los mercados, ya que prácticamente todo se hace de manera digital, una nueva rueda con dólares hacia abajo. El BCRA volvió a comprar dólares (ya van 32 ruedas seguidas con adquisición de billetes verdes desde reconquista 266), aunque las reservas brutas retrocedieron algo porque el Gobierno argentino sigue con la misma tónica: sin acceso al crédito voluntario internacional, sigue pagando deudas al contado, y esta vez se completó un pago a la CAF.

En papeles argentinos, mientras tanto, se dio un resultado ciertamente particular. Los títulos públicos siguen fuera del radar de los inversores, la cotización de los bonos sigue débil y el riesgo país subió 9 unidades, hasta 524 puntos básicos, el mayor nivel en cuatro semanas. Pero la Bolsa porteña entregó un respiro: por las tensiones entre EE.UU. e Irán, el petróleo subió a su mayor valor en seis meses y, como el índice MerVal es muy empetrolado (con muchas acciones vinculadas a petróleo y gas), las acciones locales tuvieron un gran repunte, con suba en bloque de hasta el 9% para las ADR argentinas en NY.

Economistas de todas partes, liberales o intervencionistas, están revoleando los libros leídos durante los últimos años porque la economía mundial está en medio de un giro de 180°. Apareció un presidente de una potencia con gran poder, como Trump, colocando aranceles y cerrándose, rompiendo todas las reglas de 50 años. Y, al mismo tiempo, está la revolución de la Inteligencia Artificial, que viene a cambiar todo, especialmente en el mundo del trabajo, con empresas tecnológicas gigantes que están haciendo inversiones incomprensibles, porque ven venir un cambio mundial que nadie puede llegar a mensurar.

Paradójicamente, mientras el senado norteamericano está por definir si aprueba a Kevin Warsh para que reemplace a Jerome Powell al mando de la Fed a partir del 15 de mayo (dentro de 12 semanas), Trump empuja para que la Reserva Federal baje su tasa de interés, pero el empleo y el crecimiento de la economía de EE.UU. siguen tan firmes que las tasas largas norteamericanas siguen sostenidas: hoy se pagó 3,5% anual a 1 año de plazo, 3,6% anual a 5 años, 4,1% anual a 10 años y 4,7% anual a 30 años. Y, con eso, en el exterior el dólar subió 0,5% contra el franco suizo, 0,4% contra la libra, 0,3% en México, 0,2% contra el euro, el chileno y el yen, no cambió contra el yuan, y bajó 0,2% en Brasil.


En la Argentina, en tanto, con gran exportación de granos y de energía, con el dólar oficial a $1420,20, el BCRA compró US$ 76 M en el mercado local, aunque al final del día la autoridad monetaria terminó perdiendo reservas por US$ 216 M, en un camino repetido desde hace meses, ya que sin acceso al crédito voluntario internacional el país tiene que ir pagando sus deudas al contado.

Pero como todos los pagos se hacen puntualmente, los tipos de cambio siguen debilitándose. El dólar oficial bajó $5,99 hasta $1420,20, el blue subió $5 hasta $1.440, el MEP cedió $3,26 hasta $1408,87 y el contado con liqui bajó $5,79 hasta $1451,17. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 1% y la brecha entre el CCL y el mayorista fue del 4%.

En tanto, como las consultoras advierten que el IPC de febrero volverá a dar alto y que el IPC de marzo también puede ser complicado, a pesar de que el Indec difundió que la inflación mayorista se desaceleró al 1,7% en enero (acumulando un 26,4% en 12 meses), los bancos se vieron obligados a subir otro escaloncito las tasas de interés para que los pesos no se escapen. Así, la tasa de los plazos fijos está firme: por plata chica se sigue pagando 27,5% anual (21% en bancos grandes y 34% en bancos chicos), pero por plata grande el interés subió de 39 a 39,4% anual, contra una inflación imaginada para todo el año en la zona del 26%.

Así, con tasas tan positivas para los que tienen dinero grande, hay muy poco interés en los títulos públicos argentinos, ya que los precios subieron tanto en los últimos meses que sus tasas a vencimiento se ubican entre el 8 y el 9,5% anual, es decir casi lo mismo que lo que prometen muchas empresas internacionales que tienen alta calificación, sin un riesgo tan alto como el argentino. De ese modo, con bajo volumen, los bonos argentinos retrocedieron 0,3% y el riesgo país subió 9 unidades, hasta 524 puntos básicos, cada vez más lejos de los 400 puntos que busca Caputo para lanzar un bono en dólares en NY, como hizo Ecuador hace pocos días.

Más allá de todo, como la política de Trump es muy criticada dentro de EE.UU., provocando una salida de capitales, hubo otra rueda en rojo en la Bolsa de Nueva York, con baja del 0,7% para el Dow, descenso del 0,5% para el S&P y achique del 0,6% para el Nasdaq. En tanto que, como el petróleo empujó todo, la Bolsa de San Pablo subió 1% y la Bolsa de México subió 0,2%.

Y a nivel bursátil local, no todo fue petrolero. Bank of America dijo en un informe de emergentes, que le gusta Argentina: "tiene mucho potencial si el riesgo país baja". Y, además, en la conferencia de los jueves, el FMI se mostró a favor de la reforma laboral que impulsa el Gobierno de Milei y resaltó la acumulación reservas. Por eso el índice Merval pudo recuperar tras las duras jornadas recientes.

Con $95.279 millones operados en acciones y $124.171 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 4,3%. Mientras que las ADR argentinas en NY mostraron una suba en bloque del 2 al 9% para Macro, Supervielle, Galicia, BBVA, Pampa E, TGS, YPF, IRSA, Telecom, Central Puerto, Cresud, Loma Negra y Edenor, con baja del 2% para Bioceres.

Finalmente, lo que está obligando a recalcular todo es el valor de la energía. Por la presión de EE.UU. sobre irán, hubo una suba del 2,2% para el petróleo. Y, con el dólar global más sostenidos, los metales preciosos estuvieron mixtos. Y los metales básicos actuaron en baja. En Chicago. en tanto, el trigo y la soja subieron, con leve baja para el maíz. Y en Rosario la soja mejoró y el trigo retrocedió. Y, por último, el Bitcoin repuntó 0,8%, con posiciones más débiles para el resto de las criptomonedas.

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