
El dólar bajó aquí y en el mundo. Los bonos argentinos pudieron mejorar, el riesgo país bajó. Con gran rueda en Wall Street, la Bolsa de Buenos Aires fue la mejor de todas, con salto de hasta el 12% en las ADR argentinas en NY
Cargado de costos, apurado por los tiempos electorales y sin recibir ninguna colaboración de ningún país de la OTAN, el Presidente de EE.UU. Donald Trump emitió un nuevo ladrido que volvió a provocar una vuelta de campana en los mercados. Dijo que evalúa salir de la guerra y de manera casi inmediata el precio del petróleo retrocedió, el dólar empezó a bajar en todas partes, la aversión al riesgo disminuyó y las Bolsas pegaron un salto.
Por supuesto, tanto analistas como operadores e inversores saben de memoria que estos imprevistos cambios de posición del líder de la Casa Blanca pueden variar en los próximos 10 minutos. Pero llamó la atención que, mientras todos decían "solo falta que sea cierto", los capitales se dieron vuelta y se pusieron a comprar lo que había bajado demasiado e incluso asomaron algunas fichas en los mercados considerados más riesgosos, y allí la Argentina brilla casi en primera línea.
De fondo, se sabía que el interés en esta guerra entre Israel y EE.UU. es completamente distinto. Israel lucha por existir, ya que está rodeado por una decena de países árabes que quieren borrarlo de la faz de la tierra. Mientras que la motivación de Trump es otra: tiene las cuentas públicas norteamericanas en muy malas condiciones, su deuda es gigantesca, la suba del petróleo estaba presionando sobre la inflación, todo con riesgo de entrar en un período de estancamiento con subas de precios.
Así, a apenas 7 meses y 3 días de la elección de medio término en EE.UU., Trump estaba viendo que las protestas contra la guerra se extendían en muchas ciudades norteamericanas, había chance de que la Fed, incluso ya sin Powell (que se va dentro de 45 días), se vea obligada a subir su tasa base y que, con todo eso, el resultado del 3 de noviembre le fuera adverso, pudiendo llegar a perder la mayoría en el Senado y en la Cámara de Representantes.
De ese modo, luego de destruir buena parte de las estructuras militares de Irán, pero sin poder cambiar el régimen imperante y, sobre todo, sin poder avanzar en el freno a su avance hacia la llegada a un arma nuclear, Trump se ve obligado a retirarse, dejando el estrecho de Ormuz bajo la varita del nuevo líder supremo de Irán es Mojtaba Jamenei. Pero, además, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, dio señales de una posible apertura al declarar que su país tiene la "voluntad necesaria" para poner fin al conflicto con Estados Unidos e Israel, en lo que es la primera declaración iraní en este sentido.
Frente a esto, los mercados se dieron vuelta como una media. Lo que más se destacó fue el cambio de dirección en el valor del dólar mundial, ya que el billete verde bajó contra prácticamente todas las monedas del planeta. E incluso también tuvo bajas en el mercado cambiario argentino, a pesar de que el BCRA sigue comprando dólares a dos manos (hoy adquirió US$ 140 M en el mercado local), aunque por compensaciones de fin de mes la autoridad monetaria perdió hoy reservas por US$ 1290 M, que seguramente serán compensadas en la rueda de mañana.
Pero en lo que es más importante, si la guerra finaliza, hay chance de que el petróleo empiece a retroceder, que no haya tanta presión en la inflación mundial y que, en consecuencia, las tasas de interés de los mercados mundiales quizás no suban tanto, y esa es la música que necesita la Argentina, sobre todo después de que el ministro Luis Caputo comprobara el lunes que el mercado local es muy chico como para colocar deuda en dólares, con vencimiento post electoral. Aquí consigue tasas bajas, del 5,1% mientras esté Milei, pero tiene que pagar 8,86% por papeles con vencimiento posterior a la elección.
Esto significa, sin vueltas, que hay grandes chances de que Caputo no pueda lograr vivir con lo nuestro. Es decir, los inversores locales no están dispuestos a comprar bonos ley argentina con vencimiento posterior a la votación de octubre 2027, sobre todo con una realidad económica que no está mostrando en la calle ni más actividad, ni inversión, ni fin a los despidos.
Esto llegó, además, con un dato a favor publicado hoy mismo por el INDEC. Luego de que el Gobierno de los Fernández y Massa dejaron a la Argentina en 2023 con una pobreza del 41,7%, afectando a 19,4 millones de argentinos, el organismo oficial de estadísticas dijo hoy que, para fines de 2025, gracias a la baja drástica de la inflación, la pobreza se redujo hasta el 28,2%, por lo que ahora están en ese lugar 13,5 millones de habitantes.
Esto, más el giro de Trump en el exterior, generaron un buen día para los bonos argentinos, que pudieron volver a sumar valor y que además pudieron encontrarse con una baja de 20 unidades para el riesgo país hasta 617 puntos básicos. Y lo más destacable fue lo que ocurrió en la Bolsa: con gran volumen negociado, el índice MerVal saltó 4,6%, al tiempo que las ADR argentinas en NY tuvieron una suba en bloque de hasta el 12%.
Esto llega, además, con una baja de 5 puntos en los encajes bancarios (del 50 al 45%) a partir de mañana, por lo que los bancos tendrán un adicional de $ 2,8 B, algo que impulsó hoy una situación de tasas de plazos fijos bifurcados: por plata chica la renta bajó de 24,1 a 23,8% anual (20% en bancos grandes y 28,5% en bancos chicos) y por plata grande subió de 29,5 a 29,6% anual, con una expectativa de inflación anual que ahora está por arriba del 30%, lo cual elimina o pone en claro riesgo la jugada del "carry trade" (invertir en pesos con la idea de ganar en dólares, aunque se pierda capacidad de consumo).
Con esta nueva perspectiva, si Trump no recula de nuevo, la situación puede distenderse. Y eso se vio incluso en un nuevo descenso para las tasas largas de EE.UU.: se pagó 3,7% anual a 1 año de plazo, 3,9% anual a 5 años, 4,3% anual a 10 años y 4,9% anual a 30 años. Y, con eso, en el exterior el dólar bajó contra todo: cedió 1,3% en Brasil, 1,1% en México, 0,8% contra el euro, 0,7% en Chile, 0,6% en Japón, 0,3% contra la libra y 0,2% en China, solo se mantuvo sin cambios en Suiza.
En el mercado cambiario argentino, mientras tanto, solo el contado con liquidación siguió firme, pero el resto de los dólares siguió para abajo, finalizando marzo con bajas de entre 1 y 2%. De hecho, con el dólar oficial a $ 1409,48, el BCRA compró US$ 140 M en el mercado local, aunque al final del día la autoridad monetaria perdió reservas por US$ 1290 M, en algo que está muy ligado al cierre de posiciones de fin de mes, y posiblemente mucho de eso se recuperará mañana.
Con todo eso, el dólar oficial bajó $ 9,84 hasta $ 1409,48, el dólar blue bajó $ 15 hasta $ 1410, el dólar senebi bajó $ 7,04 hasta $ 1416,36, el dólar mep bajó $ 8,88 hasta $ 1423,63 y el contado con liqui subió $ 11,23 hasta $ 1476,42. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 0% y la brecha entre el ccl y el mayorista fue del 7%.
Por supuesto, con esta nueva situación de menor aversión al riesgo en todas partes, con más negocios, los bonos argentinos subieron 0,2%, con baja de 20 unidades para el riesgo país hasta 617 puntos básicos, con chance de que ahora se inicie un ciclo de distensión y de recuperación de valor.
En papeles privados, mientras tanto, el giro de Trump generó un gran salto en la Bolsa de Nueva York, ya que el Dow mejoró 2,5%, el S&P avanzó 2,9% y el Nasdaq trepó 3,8%. En tanto que la Bolsa de San Pablo subió 2,7% y la Bolsa de México ganó 2,3%.
Pero lo mejor de todo estuvo en el mercado bursátil local. Con nada menos que $ 279.237 M operados en acciones y $ 330.592 M en cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 4,6%. Mientras que las ADR argentinas en NY mostraron una suba en bloque del 3 al 12% para BBVA, Supervielle, Macro, Bioceres, Central Puerto, Galicia, Edenor, Mercado Libre, Loma Negra, Telecom, IRSA y Cresud.
Y por supuesto también hubo impacto en todos los commodities, con Trump reculando y con el dólar global debilitado. El petróleo bajó 1,9%. Los metales preciosos siguieron muy firmes. Los metales básicos actuaron mixtos. En Chicago hubo mejoras en todos los granos, especialmente en el trigo. En Rosario el maíz anduvo bien, pero el trigo achicó y la soja tuvo un resbalón considerable. Y, de fondo, en línea con los repuntes en oro y plata, el Bitcoin rebotó 2,3% con subas mayores para el resto de las criptomonedas.
Así termina marzo, un mes que tendrá una inflación en torno al 3% mensual, y con tasas de plazos fijos chicos que rindieron apenas 1,9% (ganaron en dólares, pero perdieron capacidad de compra). En el tercer mes del año el blue y el dólar oficial perdieron entre 1 y 2%. La Bolsa argentina fue la estrella, con una suba mensual del 13%, al tiempo que las Bolsas del mundo anotaron una baja promedio de más del 5%.
Los bonos argentinos tampoco tuvieron un marzo demasiado positivo, pero se defendieron. Y a lo largo del mes las variaciones de los commodities fueron asombrosas. El petróleo subió 52%, el aluminio avanzó 9%, el bitcoin subió 3,6%, la soja Chicago mejoró 1%, la de Rosario cedió 2,5%, el cobre perdió 7,6%, el oro cayó 10,6% y la onza de plata (que fue el caballo ganador de los últimos meses) se desplomó nada menos que 19,7%.
¿Qué puede pasar en abril? Hay expectativas grandes. Mañana mismo se realiza una licitación de una ON de Vista Energy, una compañía independiente líder en la producción de petróleo y gas no convencional en Argentina, con foco en Vaca Muerta, en la que intentará captar hasta US$ 600 M, con una tasa estimada hasta ahora en la zona del 7,75% anual, pagadera con dólar cable, con un plazo de vencimiento de entre 9 y 12 años, con amortizaciones en 3 cuotas anuales, un papel al que la agencia Fitch le acaba de colocar una nota del nivel BB-.




















