
La reacción del Gobierno frente a Sea Lion y la reactivación de la Base Naval de Ushuaia revelan un cambio más profundo: el mileísmo empieza a aceptar una lógica de Estado nacional que choca con sus afinidades ideológicas

¿Se está construyendo un consenso político que incluye oficialismo y oposición nacionales y provinciales sobre el país que empieza a emerger?

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