Aún estamos viendo y calculando los efectos sísmicos de la llegada de Javier Milei a la Presidencia, pero podemos señalar al menos cuatro cosas que parecieran haber cambiado en forma duradera.
Tras el feriado, el mercado financiero argentino operó con gran tranquilidad. Todos los dólares bajaron. El BCRA compró una gran cantidad de dólares y sumó reservas. Los bonos operaron poco y subió el riesgo porque mañana hay una licitación de deuda completa. Y a la Bolsa porteña le fue bien, en medio de los mejores precios para los granos de Rosario en tres años y medio.
El agro sostiene la actividad, pero ese desempeño esconde una fuerte heterogeneidad: mientras los granos crecen, buena parte de las economías regionales retrocede.
El Presidente viaja a Madrid con Quirno y Ravier para una jornada clave que combina economía, política y exposición pública. Antes de regresar, se reunirá con Isabel Díaz Ayuso, participará de foros académicos y dará una entrevista en medio de una semana cargada de movimientos del Gobierno en la Argentina.
A 135 años de su creación, el Banco Nación continúa demostrando que es mucho más que el banco más grande del país: es una institución estratégica para el desarrollo, líder en crédito, líder en depósitos, líder en financiamiento productivo y líder en el acompañamiento a las familias.
El Ejecutivo postergó un mes la puesta en marcha del FAL y endureció la carencia: las empresas deberán aportar durante 12 meses antes de usar los fondos para indemnizaciones laborales. Qué cambia, a quién alcanza y desde cuándo regirá.
El trading online requiere cada vez mayores estándares de protección para usuarios y plataformas. Este artículo analiza los principales riesgos de seguridad en servicios financieros digitales, así como el avance en técnicas de autenticación multifactor y buenas prácticas para resguardar cuentas y datos personales.
La actividad cayó por segundo mes consecutivo y la tendencia lleva cinco meses en cero. El país acumula dólares como nunca, pero la economía que produce, vende y emplea se quedó sin crédito.
La diferencia entre una reelección tranquila para el oficialismo y una pelea más reñida no se mide solo en votos sino en el precio del dólar, la tasa, la inflación y el PIB.