Hay un boom de buenas noticias en la economía argentina que mejora la imagen de Javier Milei y del Gobierno que entusiasma a los fondos de inversión, pero no los termina de convencer.
¿Por qué? Hay que transitar el 2027. A esa conclusión llegó EMFI Group, una compañía financiera de Londres que invierte en bonos emergentes, en su último informe sobre la Argentina.
El banco de inversión destacó que tras diez meses consecutivos de aumentos en el IPC mensual, abril y mayo revirtieron la tendencia con descensos. "Con el equilibrio fiscal intacto y una política monetaria que se mantiene contractiva, consideramos que los recientes repuntes son transitorios y estimamos que la tendencia desinflacionaria continuará", dice.
EMFI proyecta una inflación acumulada del 29,6% para 2026, cifra en línea con las expectativas implícitas en el mercado local de bonos, 1 punto porcentual por encima del consenso de analistas locales y 4,5 puntos porcentuales por encima de la última proyección del FMI en el marco del Artículo IV.
La entidad habla de un boom de buenas noticias que están llegando a Buenos Aires. "En las últimas semanas se ha registrado un flujo continuo de noticias positivas, comenzando con la mejora de la calificación crediticia a B- por parte de S&P y Fitch. También han mejorado las perspectivas de desinflación, lo que impulsaría los ingresos reales y el consumo.
El Inde informó que el PIB creció 0,7% intertrimestral (ajustado por estacionalidad) en el primer trimestre, mientras que el desempleo —uno de los riesgos clave de este modelo económico— se mantuvo estable en términos interanuales", detalla el banco londinense.
Advierte que en el frente externo también presenta buenas perspectivas: el superávit comercial contribuye a moderar el déficit de cuenta corriente, al tiempo que la entrada de capitales permite al Banco Central mejorar su posición de reservas internacionales netas, situándose ahora en US$ 2.800 millones, frente a los - US$ 940 millones de finales de 2025.
"Lo más importante es que el gobierno publicó un decreto que autoriza al Tesoro a emitir nueva deuda por hasta US$ 5.000 millones, respaldada por garantías de organismos multilaterales que ayudarán a reducir los costos de financiación globales. Dado que ya se han cubierto casi todos los pagos de bonos programados para julio, esta medida ayudaría a cerrar el programa financiero en moneda extranjera de 2026 y a generar cierto margen de maniobra ante el desafiante año 2027", sostiene.
Pero EMFI Group habla del factor clave que "seguimos destacando que es el próximo ciclo electoral".
"Aunque falta más de un año para los comicios, estos siguen siendo fundamentales para las perspectivas crediticias. Se ha observado una recuperación del sentimiento a medida que la imagen de Milei ganaba terreno: el índice ICG aumentó un 3,9% mensual —su primer incremento en 2026—, si bien todavía registra caídas del 11% interanual y del 16% en lo que va de año. Actualmente, el índice se sitúa en 2,07 puntos, un nivel históricamente coherente con una victoria del partido gobernante en una segunda vuelta electoral", puntualizan.
Para el banco londinense, la reciente mejora de la calificación crediticia sitúa los rendimientos objetivo de los bonos argentinos en el 8%, lo que ofrece posibilidades interesantes de compresión de los diferenciales (spreads).
"Aunque esta valoración se sustenta en fundamentos sólidos, consideramos que dicha rentabilidad resulta poco atractiva dada la naturaleza binaria del próximo ciclo electoral. Los riesgos de reversión política y económica siguen siendo elevados a la luz de la historia argentina, lo que equilibra el perfil de riesgo. Por consiguiente, mantenemos nuestra recomendación de mantener", aconseja la entidad.





















