Economistas afines al rumbo económico de Javier Milei comenzaron a plantear una idea que hasta hace pocos meses parecía tabú: una depreciación gradual del peso para recuperar competitividad.
Cuando la alta dirección analiza únicamente casos exitosos, puede confundir las características de quienes sobrevivieron con los factores que realmente explican su éxito.
La mejora social perdió impulso: la pobreza subió en el primer trimestre de 2026 y la indigencia también avanzó. Los datos del INDEC y las proyecciones privadas anticipan más deterioro por la caída del poder adquisitivo, tarifas y empleo precario.
Al compás de la aparición de cada indicador, los inversores jóvenes impulsan desde sus celulares veloces compras y ventas, con la velocidad de un rayo.
Mudarse, armar una casa nueva o simplemente encarar una renovación general suele traer la misma pregunta: por dónde empezar cuando hay varios equipos para reemplazar y el presupuesto no alcanza para todo al mismo tiempo.
La encuesta IDEA 2026 mostró una visión optimista entre los principales ejecutivos del país: esperan más crecimiento, menor inflación y tasas a la baja, pero siguen alertando por impuestos, consumo débil y falta de competitividad.
"Cuando las economías necesitan un 'ayudín', en el mundo se usan las políticas de estímulo, algo que no entra en el diccionario libertario", remarca Econviews.
La reforma del Banco Central que impulsa Milei promete estabilidad, pero podría tener un costo oculto sobre los salarios, el empleo, el crédito y el sistema financiero.
Los ingresos netos aumentaron 14% hasta US$11.633 millones, mientras el volumen de pagos superó US$ 4 billones y las operaciones transfronterizas crecieron por encima del trimestre anterior