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  - "elecciones 2027"
  - "Javier Milei"
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# El mercado ya mira 2027: la señal en los bonos que preocupa a Milei y anticipa una elección más pareja

![6a762e6c089cb__950x512](https://statics.eleconomista.com.ar/2026/08/crop/6a762e6c089cb__950x512.webp)

Argentina sigue mostrando **superávit fiscal, superávit comercial y una macroeconomía mucho más ordenada** que años atrás. Pero el mercado parece haber cambiado de pregunta.

Ya no alcanza con mirar las cuentas públicas, las reservas o la balanza comercial. Con las elecciones presidenciales de 2027 todavía a más de un año de distancia, los inversores empiezan a poner el foco sobre otra variable: **la capacidad de la economía para llegar a los bolsillos**.

Y los precios de los activos ya empiezan a reflejarlo.

Un informe de **GMA Capital** advierte que el mercado argentino está cada vez más cerca de entrar en un verdadero **"trade electoral"**, un fenómeno que El Economista ya había detectado en los bonos y las acciones argentinas, y señala un dato particularmente sensible: a partir de las tasas que pagan determinados bonos, la elección de 2027 luce hoy **más pareja de lo que habitualmente se supone**.

**Desde el 7 de julio, el riesgo país argentino subió 103 puntos básicos, desde 403 hasta 506 puntos.**

No hubo, según la consultora, una sola explicación.

El movimiento combinó un escenario financiero internacional más adverso, una macro local que sigue entregando buenas noticias pero que ya no sorprende y una **microeconomía que muestra señales de desgaste en actividad, salarios y capacidad de pago de las familias**.

## El riesgo país vuelve a encender una señal de alerta

El comportamiento de los activos argentinos durante agosto fue particularmente llamativo.

Los bonos soberanos en dólares cayeron **más de 5%**, mientras que la deuda del resto de los mercados emergentes retrocedió apenas 0,6%.

Las acciones argentinas, por su parte, se hundieron alrededor de **13% medidas en dólares**.

El deterioro volvió a poner en discusión por qué el riesgo país sigue siendo uno de

Hay un componente argentino.

**"Entre los operadores hay consenso: se trata de un movimiento idiosincrático", señala el informe.**

La señal ya había comenzado a aparecer algunas semanas atrás: el dólar podía mantenerse relativamente calmo mientras los bonos y el riesgo país empezaban a anticipar un escenario más incierto para 2027.

El mercado empieza así a mirar no solamente qué ocurre con el programa económico de **Javier Milei**, sino también qué probabilidades existen de que ese programa tenga continuidad después de las elecciones presidenciales de **2027**.

## El dato de los bonos que pone a las elecciones de 2027 en el centro

Una de las señales más interesantes aparece en la propia curva de deuda argentina.

GMA Capital pone la lupa sobre la denominada **tasa forward entre los Bonares que vencen en 2027 y 2028**.

No es la primera vez que la City utiliza esa diferencia para intentar calcular el riesgo político. Meses atrás, otro ejercicio con los Bonares AO27 y AO28 había estimado las probabilidades implícitas de reelección de Milei.

La lógica puede parecer compleja, pero la pregunta detrás del cálculo es sencilla.

Un inversor puede comprar un bono argentino que vence en octubre de 2027 —el AO27— y obtener actualmente una tasa interna de retorno cercana al **8,2% anual**. O puede asumir un riesgo más largo y quedarse hasta octubre de 2028 con el AO28, que ofrece una TIR de aproximadamente **11,1% anual**. La diferencia permite estimar qué tasa exigiría el mercado para atravesar justamente el período posterior a las elecciones presidenciales. El resultado es contundente. La tasa forward implícita se ubica en aproximadamente **15,9% anual**.

Una vez descontada la tasa comparable de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, aparece un spread de **1.064 puntos básicos**.

**En otras palabras: el mercado está cobrando una prima muy importante para quedarse expuesto a la Argentina después de las elecciones.**

## ¿El mercado cree que Milei puede perder en 2027?

GMA Capital realizó además un ejercicio teórico para intentar transformar esa tasa en una lectura electoral.

La consultora tomó dos escenarios extremos.

Por un lado, una continuidad política y económica que llevara el riesgo país hacia **250 puntos básicos**, un nivel similar al que presenta actualmente Turquía.

Por otro, un escenario de ruptura en el que el riesgo país pudiera trepar hasta **2.000 puntos**.

Bajo esos supuestos, y utilizando exclusivamente la tasa forward que surge de los bonos, el resultado muestra que **la contienda electoral sería más pareja de lo que habitualmente se presupone**.

No se trata de una encuesta ni de una predicción electoral.

Es la lectura implícita que surge del precio que los inversores están dispuestos a pagar hoy por asumir riesgo argentino antes y después de las elecciones.

La señal coincide con otras mediciones que comenzaron a mostrar un escenario menos cómodo para el oficialismo: los mercados de predicciones todavía tienen a Milei como favorito para 2027, pero con probabilidades sensiblemente menores que meses atrás.

También las calificadoras comenzaron a ensayar distintos escenarios. Fix proyectó incluso dos trayectorias diferentes para el dólar de 2027 según la evolución económica y la tensión electoral.

Y justamente por la enorme diferencia entre ambos escenarios, cada deterioro en las probabilidades de continuidad del oficialismo puede tener un efecto muy importante sobre las cotizaciones.

## Superávit récord, pero el mercado ya pide algo más

La paradoja es que este cambio de humor aparece mientras los grandes números macroeconómicos siguen mostrando resultados positivos.

Julio dejó un **superávit comercial de US$ 2.115 millones**, el mayor para ese mes en las últimas dos décadas.

Las exportaciones llegaron a US$ 8.854 millones y crecieron 14,1% interanual, mientras que las importaciones alcanzaron US$ 6.739 millones y cayeron 1,7%.

Una buena parte del resultado volvió a estar explicada por el sector energético, que generó por sí solo un saldo positivo de **US$ 892 millones**. Vaca Muerta y el superávit energético se convirtieron así en uno de los principales soportes del frente externo argentino.

Las cuentas públicas también continuaron en terreno positivo.

El Sector Público Nacional registró durante julio un **superávit primario cercano a $ 2,9 billones** y un resultado financiero positivo de alrededor de $ 0,2 billones.

El dato confirmó el regreso del Gobierno al superávit fiscal en julio luego del rojo financiero del mes anterior.

Durante los primeros siete meses del año, el superávit primario acumulado equivalió a aproximadamente **0,9% del PIB**, mientras que el resultado financiero fue cercano al 0,1%.

Pero aparece un problema para el Gobierno: **estos números dejaron de sorprender**.

"Lo que antes era noticia hoy empieza a convertirse en un piso", describe GMA Capital.

La disciplina fiscal y externa continúa siendo indispensable para la estabilización, pero el mercado parece exigir ahora una segunda etapa.

Es una discusión que viene ganando fuerza en la City: la Argentina puede mostrar superávit y mejores fundamentos y, aun así, tener dificultades para conseguir que el riesgo país baje de manera sostenida.

## De la macro a la economía del bolsillo

Y es ahí donde aparece el principal punto de tensión.

La actividad económica avanzó **0,8% mensual en junio** y 2,7% frente al mismo mes del año anterior.

Sin embargo, la recuperación no alcanzó a compensar las caídas anteriores y el segundo trimestre terminó mostrando una contracción de **0,9% respecto del trimestre previo**.

Además, la recuperación sigue siendo extremadamente desigual.

Mientras sectores como el agro, la intermediación financiera y la minería aparecen entre los ganadores, otras actividades vinculadas directamente con el mercado interno, como **el comercio, la industria y la construcción**, siguen mostrando dificultades.

El problema comienza a sentirse también en los ingresos.

Los salarios registrados crecieron 0,5% real en junio, pero acumularon durante el primer semestre una caída de **0,9%**.

Entre los trabajadores privados registrados, la baja llegó al **1,8%** en el año y los salarios se mantienen 3,3% por debajo de noviembre de 2023.

La pérdida de poder adquisitivo volvió a instalarse así como uno de los principales desafíos económicos. Los últimos datos oficiales mostraron nuevamente retrocesos del salario privado real, al mismo tiempo que la creación de empleo formal continúa mostrando una debilidad persistente.

De hecho, el empleo asalariado privado registrado ya acumula doce meses consecutivos de caída, la secuencia negativa más extensa desde que comienza la serie disponible en 2009.

Otros relevamientos también mostraron una fuerte destrucción de puestos privados registrados desde finales de 2023 y un aumento de la informalidad laboral.

Hay otro cálculo todavía más delicado.

Según GMA Capital, el **ingreso disponible de las familias**, después de descontar gastos relativamente rígidos como tarifas, transporte, alimentos básicos, educación, salud y vivienda, habría caído cerca de **20% desde 2023**.

Es ahí donde el éxito macroeconómico empieza a chocar con la percepción cotidiana.

Las señales aparecen también en el consumo. Dos de cada tres argentinos dicen quedarse sin dinero antes del día 20, mientras empresarios del comercio vienen advirtiendo sobre caídas en el consumo masivo y hogares que tienen cada vez menos margen después de pagar los gastos fijos.

## Mora, crédito y 1,2 millones de votos de LLA bajo la lupa

Con menores ingresos disponibles, muchas familias comenzaron a utilizar el crédito como amortiguador.

Pero ese mecanismo tiene un límite.

Y la consecuencia empieza a aparecer en el crecimiento de la **morosidad**.

La problemática ya alcanzó una dimensión considerable. Un análisis realizado sobre la base completa de deudores del BCRA encontró 5,86 millones de personas con problemas de pago.

Otros indicadores muestran la misma tendencia: la mora de las familias se multiplicó con fuerza en menos de dos años, después de un período en el que muchos hogares utilizaron ahorros y crédito para intentar sostener su nivel de consumo.

El deterioro ya llegó incluso al radar de los inversores internacionales: la morosidad de los préstamos a hogares alcanzó máximos de más de dos décadas.

GMA Capital intentó medir cuál podría ser la exposición política de ese fenómeno cruzando territorialmente los niveles de mora con los resultados de las elecciones legislativas de 2025.

La estimación arrojó un número que puede empezar a preocupar al oficialismo.

Cerca de **1,2 millones de votos obtenidos por La Libertad Avanza** se encontrarían potencialmente expuestos al deterioro de la economía familiar.

Equivalen al **12,6% del total de votos de LLA**.

La proporción es algo inferior al 13,5% calculado para el resto de las fuerzas políticas, pero permite dimensionar el tamaño de un electorado oficialista que podría verse particularmente afectado por la situación económica.

## El bolsillo empieza a pesar sobre la política

Los indicadores de opinión pública también comenzaron a mostrar algunas señales.

Durante julio, el **Índice de Confianza en el Gobierno** volvió a caer 1,1% mensual.

Además, la evaluación sobre la situación económica personal retrocedió **5,6% interanual**.

Para GMA Capital, el cambio es relevante porque permite conectar tres variables que hasta hace algunos meses parecían correr por carriles diferentes: economía cotidiana, respaldo político y precios financieros.

La discusión empieza entonces a invertir la lógica que dominó buena parte del programa económico.

Durante meses, el mercado apostó a que la estabilización macroeconómica terminaría derramándose sobre la actividad, el salario y el empleo.

Ahora empieza a preguntarse cuánto tiempo puede esperar.

La tensión entre el optimismo financiero sobre una eventual reelección de Milei y una economía real todavía débil empieza a convertirse en una de las claves para entender los próximos meses.

Si la microeconomía comienza a erosionar el apoyo electoral del Gobierno, los mercados no necesitan esperar hasta 2027 para reaccionar.

Pueden comenzar a incorporarlo inmediatamente en el precio de los bonos y las acciones.

## Las tres condiciones para que vuelva a bajar el riesgo país

El escenario internacional tampoco ayuda.

Las tasas de largo plazo en Estados Unidos volvieron a subir con fuerza: el rendimiento del bono del Tesoro a diez años llegó al **4,7%**, mientras que la tasa a 30 años tocó **5,34%**, su mayor nivel desde 2007.

Al mismo tiempo, Japón atravesó su propia corrección en el mercado de deuda y el petróleo volvió a subir en medio de las tensiones internacionales.

Para un país como la Argentina, que todavía necesita recuperar plenamente el acceso al financiamiento internacional, las condiciones globales más restrictivas reducen el margen para cometer errores.

Según GMA Capital, existen **tres condiciones fundamentales** para que el riesgo país y la prima electoral implícita en los bonos vuelvan a bajar.

La primera es que **la macroeconomía no derrape**.

La segunda, posiblemente más difícil, es que **la microeconomía finalmente repunte**.

Y la tercera es que el mercado perciba una oposición políticamente más moderada, reduciendo el riesgo de una ruptura abrupta del programa económico en caso de alternancia.

Por ahora, los inversores empiezan a hacer sus propios cálculos.

Faltan todavía más de doce meses para las elecciones presidenciales de 2027, pero para los bonos argentinos la campaña parece haber empezado mucho antes.

los problemas que el ajuste económico no logra resolver.

Para GMA Capital, la diferencia es importante porque sugiere que no se trató simplemente de una toma de ganancias generalizada en los mercados internacionales.

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