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title: "Alarma por el empleo en Argentina: se perdieron 235.000 puestos y la informalidad está en máximos de 20 años"
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description: "El empleo privado registrado perdió más de 235.000 puestos desde fines de 2023 y la informalidad alcanzó máximos de 20 años, según Banco Provincia."
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date_published: "2026-08-10T08:55:00-03:00"
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tags:
  - "Banco Provincia"
  - "Empleo"
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# Alarma por el empleo en Argentina: se perdieron 235.000 puestos y la informalidad está en máximos de 20 años

![6a74962c10774__1360x740](https://statics.eleconomista.com.ar/2026/08/crop/6a74962c10774__1360x740.webp?v=1786075697)

Hay una paradoja cada vez más difícil de explicar en la economía argentina: **la actividad puede crecer y, al mismo tiempo, destruir empleo formal**.

Entre noviembre de 2023 y abril de 2026 se perdieron **más de 235.000 puestos asalariados del sector privado registrado**, una caída del 3,7%, según el último informe de la Gerencia de Estudios Económicos de Banco Provincia.

La comparación histórica vuelve el dato todavía más inquietante. La contracción supera incluso la registrada durante la crisis de 2018-2019, cuando el empleo privado formal cayó 2,7%.

Pero existe una diferencia clave: aquella vez también se desplomaba la economía. Ahora no.

Entre diciembre de 2023 y abril de 2026, el nivel agregado de actividad creció alrededor del 7%. Es decir: **la economía recuperó terreno, pero el empleo formal no acompañó**.

El fenómeno coincide con otras señales que vienen apareciendo sobre **qué está pasando con el empleo en Argentina**, en medio de una transformación profunda de las condiciones laborales y de contratación.

## Se perdieron 235.000 empleos privados

Los 235.000 puestos privados registrados destruidos son solamente una parte de la historia.

En el mismo período desaparecieron además **73.000 empleos públicos** y unos **20.000 puestos en casas particulares**.

Del otro lado, se incorporaron alrededor de **150.000 monotributistas**.

El resultado agregado fue una pérdida cercana a **180.000 puestos de trabajo en los últimos dos años y medio**, equivalente a una caída del 1,4%.

Eso abre una pregunta más interesante que el simple dato de desempleo: **¿qué ocurre con una persona después de perder su trabajo privado en blanco?**

Banco Provincia intentó responderla utilizando los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, que permiten seguir la situación de una misma persona a lo largo del tiempo.

Y allí apareció uno de los números más fuertes de todo el informe.

De cada 100 asalariados privados registrados observados durante el primer trimestre de 2025, **solamente 76 seguían teniendo un empleo privado formal doce meses después**.

Es la proporción más baja de toda la última década.

Incluso durante la crisis de 2018-2019 ese número había sido superior: 79 de cada 100 trabajadores conservaban su condición.

En términos simples: **tener un empleo en blanco se volvió más frágil**.

El dato adquiere todavía más relevancia en momentos en que el Gobierno busca que **contratar trabajadores en blanco sea más barato mediante un nuevo régimen de formalización laboral**.

![6a7901b1867c5__780x780](https://statics.eleconomista.com.ar/2026/08/crop/6a7901b1867c5__780x780.webp?v=1786315766)

## El problema no es solamente perder el trabajo

Acá aparece probablemente el punto más importante del informe.

El trabajador que abandona un empleo registrado no necesariamente queda desempleado. Muchas veces consigue otro ingreso.

- **El problema es qué tipo de empleo consigue.**

En comparación con 2018-2019, aumentó la proporción de trabajadores que pasan desde un empleo privado formal hacia un **puesto asalariado informal** o hacia el **cuentapropismo**.

De los trabajadores que modificaron su modalidad de contratación, más del 60% permaneció dentro del mercado laboral.

Pero casi todos lo hicieron en condiciones de mayor precariedad.

La cuestión se conecta directamente con el debate sobre **qué sectores de la economía pueden generar puestos privados de calidad**, especialmente frente a una industria que viene mostrando crecientes dificultades. En algunos rubros manufactureros, **la pérdida de empleo formal ya se cuenta por miles de puestos por mes**.

El debate volvió además al centro de la escena después de las polémicas declaraciones de Luis Caputo sobre la industria argentina y la discusión acerca del modelo productivo que puede sostener el país.

## Menos trabajadores en blanco, más cuentapropistas

Los números sobre la composición del mercado laboral muestran con bastante claridad el cambio.

Entre el primer trimestre de 2024 y comienzos de 2026, los asalariados registrados del sector privado pasaron de representar **32,4% a 30,5% del total de ocupados**.

En paralelo, los asalariados informales avanzaron de **26,4% a 27,2%**.

Y el trabajo por cuenta propia tuvo un salto todavía mayor: pasó del **25% al 28% del empleo total**.

No necesariamente significa que todas esas personas estén desempleadas o sin generar ingresos.

Significa algo diferente y posiblemente más difícil de capturar en una estadística general: **una parte del mercado laboral argentino está migrando desde empleos relativamente estables hacia modalidades más frágiles**.

La transformación coincide con el diagnóstico de Martín Tetaz, quien identificó **cuatro factores que están golpeando y modificando el mercado laboral argentino**: el cambio estructural de la economía, el shock tecnológico, la debilidad coyuntural y el nivel del tipo de cambio real.

Es otro elemento que ayuda a entender la distancia entre el entusiasmo que por momentos muestran algunos activos financieros y **una economía real que todavía sigue jugando en contra**.

![6a7901b1dd39b__780x780](https://statics.eleconomista.com.ar/2026/08/crop/6a7901b1dd39b__780x780.webp?v=1786315766)

## La informalidad llegó a un máximo de 20 años

El resultado final de ese proceso es contundente.

Según Banco Provincia, **los asalariados informales representan actualmente la mayor proporción del total de asalariados de los últimos 20 años**.

Y el informe advierte que, lejos de moderarse, existen razones para pensar que el fenómeno podría seguir avanzando.

Esto genera una aparente contradicción.

La tasa de desocupación aumentó de **6,9% en el primer trimestre de 2023 a 7,8% en el primer trimestre de 2026**. La suba existe, pero puede parecer relativamente moderada frente al deterioro del empleo formal.

¿Cómo se explica?

Porque una parte importante de quienes pierden su trabajo **no pasa a engrosar inmediatamente las filas del desempleo: acepta un trabajo peor**.

La preocupación no se limita al empleo. La industria viene reclamando medidas ante una reactivación que todavía no alcanza a todas las empresas y **la UIA ya advirtió al Gobierno por las dificultades que atraviesa el sector productivo**.

## La mitad de los desocupados consiguió trabajo, pero hay una trampa

El informe siguió también el recorrido de las personas que estaban desempleadas.

Y encontró otra señal inquietante.

Aproximadamente **uno de cada dos desocupados de 2024-2025 consiguió algún tipo de empleo durante el año siguiente**.

Hasta ahí, la noticia podría parecer positiva.

El problema aparece al mirar qué clase de empleo consiguieron.

**El 80% se incorporó al mercado mediante trabajos informales o por cuenta propia. Apenas el 20% consiguió ingresar al empleo registrado.**

En otras palabras, el mercado de trabajo está absorbiendo personas, pero muchas veces lo hace **a costa de la calidad del puesto laboral**.

La Argentina evita así una parte de la suba del desempleo abierto, pero traslada el problema hacia la informalidad, la inestabilidad y, en muchos casos, los menores ingresos.

El deterioro tampoco es homogéneo. En actividades industriales específicas el impacto es particularmente visible: **el sector autopartista, por ejemplo, perdió 4.100 puestos de trabajo en apenas un año**.

## Más gente sale a trabajar porque un sueldo ya no alcanza

Hay un último fenómeno que ayuda a completar el cuadro.

La tasa de actividad pasó del **48,3% al 48,6%** durante los últimos tres años.

Vista aisladamente, podría interpretarse como una buena noticia: hay más personas trabajando o buscando activamente empleo.

Pero Banco Provincia plantea otra explicación.

La pérdida de poder adquisitivo del principal ingreso del hogar obliga a que **más integrantes de una familia salgan a buscar dinero**.

Es lo que los economistas llaman el **"efecto trabajador adicional"**.

Dicho de una manera menos académica: en muchos hogares argentinos **ya no alcanza con que trabaje una sola persona**.

Y eso empuja hacia el mercado laboral a personas que, en otra situación económica, quizá no estarían buscando un empleo.

La discusión sobre ingresos, empleo y consumo también forma parte del interrogante más amplio sobre si la mejora que descuentan los mercados puede sostenerse cuando **la economía real sigue mostrando dificultades**, especialmente en actividades intensivas en mano de obra.

## La economía crece, ¿pero dónde están los empleos?

El informe de Banco Provincia deja planteado un interrogante incómodo.

La discusión económica ya no puede limitarse únicamente a establecer si el PBI crece o cae.

También importa **qué clase de crecimiento está teniendo la Argentina y cuántos empleos privados formales es capaz de generar**.

Porque los datos muestran dos fenómenos ocurriendo al mismo tiempo.

Por un lado, la economía recuperó actividad.

Por el otro, **desaparecieron 235.000 empleos privados registrados, aumentó el cuentapropismo y la informalidad llegó a máximos de dos décadas**.

Es justamente una de las grandes tensiones del actual programa económico: mientras petróleo, minería y agro pueden crecer con fuerza, **la industria pierde puestos de trabajo y enfrenta una competencia importada cada vez mayor**.

No es un dato menor en momentos en que el Gobierno intenta consolidar un nuevo esquema económico y avanzar con cambios estructurales, entre ellos **la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y el debate sobre el financiamiento de la economía productiva**.

El mercado laboral aparece así como una de las caras más incómodas de la recuperación.

Y plantea una pregunta que probablemente será central durante los próximos meses: **si la economía crece pero el trabajo en blanco sigue desapareciendo, ¿cuándo empieza a sentirse realmente la recuperación en la calle?**

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